29 julio 2012

Destinadas a cambiar




"Te vi con los ojos vidriosos y me contuve. Tu angustia es visible, pero me mantengo en silencio.
Y sí, ¿qué se puede esperar de un alma nómada, de una aventurera?
¿Será que estamos destinadas a lo mismo?
No, eso nunca, y si puedo voy a impedirlo.
"No tengo nada..." dije, y se me quebró la voz. No quiero que sigas mi camino. No soy nada y nadie va a recordarme, por eso tenes que hacer lo contrario. No quiero que copies de esta vieja disgustada; frustrada, que en cada arruga se le asoma un sueño que todavía espera por cumplirse... Yo era como vos...
Yo sé que a veces pensás que conmigo no se puede hablar... pero hoy se generó otra cosa... hubo un vínculo. Sé que entendiste lo que dije... pero me quedo con miedo de que por un error te estanques. Todavía sos chica y te queda mucho por aprender, no te apures a crecer.
Viaja, conoce, divertite... hace lo que yo no hice, vos tenés tiempo...
No te estanques, no seas como yo..."




Vieja, yo sí quiero ser como vos.